EN EL LUGAR DE SIEMPRE

El regreso de Isabel Pantoja

 

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Isabel Pantoja es como la amarga historia comprendida entre los dos regresos dramáticos de una vida difícil. La primera vez, tras la muerte de Paquirri. La segunda… la segunda. Pero la música parece ser para ella el pespunte dorado del negro telón que la abarca de un dolor a otro, cosido de agujas crueles entre los bastidores ocultos de  “esa estrella que pesa tanto”.

Desde marinero de luces hasta que se apague el sol… Una larga travesía que zarpó con Perales y navega ahora con Juan Gabriel.

Siempre he estado convencido de que la vida de los cantantes marca sus voces, las modula, les deja el color tomado de sus pasajes. Por eso hay niñas patéticas cantando coplas de amores que no han sufrido, ajenas a que sin embargo se quiere. Isabel Pantoja tiene el registro vocal de sus claroscuros, la tesitura de angustias que ahogaban. Y se ha hecho sinfónica para envolverse en su propia banda sonora llena de gravedad cinematográfica, como si plasmara una existencia digna de llevarse a una película. Canta declaraciones de principios, se reafirma en la tenacidad que la ha salvado tantas veces:

-Sigo estando aquí…

Y traba anhelos de continuidad hasta el extremo de puentear los versos de una nueva canción del compositor mexicano con aquellos otros también de Juan Gabriel: “por eso aún estoy en el lugar de siempre, en la misma ciudad y con la misma gente…”. Para que tú al volver, Isabel Pantoja, no hayas encontrado nada extraño en el público fiel que ha esperado tu regreso.

Pepe Fuertes